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Comentario a la encíclica Fides et Ratio

Comentario a la encíclica Fides et Ratio

Escrita por Juan Pablo II dada en Roma , el 14 de septiembre  del año 1998 , fiesta de la Exaltación de la Cruz .

 

Karol Jozef Wojtyla, Juan Pablo II, nació en Cracovia en 1920, hijo de un oficial polaco y una maestra de escuela, deportista, buen estudiante, amante del teatro y de la literatura. Cuando los nazi ocuparon Polonia, trabajo como obrero para no ser deportado, y durante este tiempo ayudó a muchos judíos  escapar de la persecución nazi. Se ordenó sacerdote tras la muerte de su padre, y se doctoró en

Teología  con un estudio sobre San Juan de la Cruz. Trabajó en varias parroquias de zonas obreras, y siguió su desarrollo intelectual impartiendo clases en varias Universidades. Asumió posiciones críticas contra el comunismo. Fue el primer papa no italiano desde 1523, y pos supuesto el primero procedente de un país comunista.   El día 22 de octubre de 1978 comenzó su pontificado siendo uno de los más largos de la Historia.

Por su espíritu misionero fue conocido como el Papa viajero, ya que hizo 104 viajes apostólicos relacionándose con diversas culturas,  inició las reuniones de jóvenes a los que defendió y dio un papel importante en su pontificado. Así mismo  dedicó mucho tiempo a las familias. También promovió el dialogo con los judíos, participó en el Concilio Vaticano II, escribió 14 encíclicas promulgó el Catecismo de la iglesia Católica, y escribió cinco libros, además de varias cartas,  reformas en la curia etc .

En 1988, a los diez años de su pontificado escribe la Encíclica Razón y Fe, para ayudar a la mentalidad actual en la búsqueda útil de la verdad, pues el hombre, según las filosofías imperantes, sería incapaz de alcanzar la verdad que todo el hombre busca. El papa con esta encíclica, quiere salir al paso de esta situación cultural de incertidumbre y ofrecer puntos de referencia.

Toda su situación personal, su formación teológica, sus experiencias misioneras, quedan recogidas en esta encíclica defendiendo la capacidad de la razón humana para conocer la verdad y pide que la fe y la filosofía vuelvan a encontrar su unidad profunda.

 La encíclica consta  una introducción en el que nos sitúa en el tema que va a desarrollar, seguida de siete capítulos en el que va desgranando el texto para acabar con unas conclusiones, donde se recoge este magisterio eclesial sobre las relaciones entre fe y razón

 

            En la revista Acipensa  (2006) en la conferencia dada por el Papa Benedicto XVII “Fe, razón y universidad,”en el encuentro del papa con su tierra natal se lee:

“Por lo demás, la ética de la investigación científica —como ha aludido usted, rector magnífico—, debe implicar una voluntad de obediencia a la verdad y, por tanto, debe ser expresión de una actitud que forma parte de las decisiones esenciales del espíritu cristiano. Por consiguiente, nuestra intención no es retirarnos o hacer una crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y de su uso. Porque, mientras nos alegramos por las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, también vemos los peligros que emergen de estas posibilidades y debemos preguntarnos cómo podemos evitarlos. Sólo lo lograremos si la razón y la fe se vuelven a encontrar unidas de un modo nuevo, si superamos la limitación, autodecretada, de la razón a lo que se puede verificar con la experimentación, y le abrimos nuevamente toda su amplitud.”

 

 

En la introducción parte del axioma “conócete a ti mismo”, para que partiendo de esa autoconciencia, y a través de esas dos alas, fe y razón, se pueda llegar al conocimiento de la verdad,  a ese Dios, Verdad suprema, y desde ese conocimiento alcanzar la plena verdad de sí mismo

En toda la historia, en todas las culturas el hombre se ha preguntado por el sentido de su vida, han surgido preguntas que se hace sobre qué, por qué, para qué… Y se ha ido dando respuestas, surgiendo distintas filosofías, buscando principios universales, recta razón,  que den sentido a la vida.

 La iglesia no ha podido sustraerse de esa inquietud y considera a la filosofía el camino para conocer verdades fundamentales, y ayuda indispensable para profundizar en la fe.

Pero la filosofía, en su reflexión sobre el hombre ha aportado gran conocimiento pero también en el momento actual, ha renegado del conocimiento del ser para enfocar su punto de mira en las limitaciones y condicionamientos, cayendo en distintas formas de agnosticismo o relativismo. Convencida la iglesia de la importancia de la reflexión de la fe, para que reafirmando la verdad de la fe pueda el hombre confiar en sus capacidades cognitivas y devolver dignidad a la filosofía.

Ricardo Ferrara1, viendo la situación actual de la relación de la razón y de la fe, del distanciamiento y antagonismo existentes en las nuevas corrientes de pensamiento así como el rechazo de la fe  que se produce en el hombre actual,   plantea que “fe y razón deben deponer sus hostilidades, absolver sus parcialidades y reconciliarse con la sabiduría”.

Según Joseph Rantzinger2 la intención última de Papa en esta encíclica es animar de nuevo a la aventura de la verdad. Toda  lectura de ella te lleva al convencimiento que es necesaria esta relación para comprender  la Verdad Absoluta, al Dios que se manifiesta al hombre, de la historia de la salvación.

Unas de las preguntas que se hace el hombre es por qué creo, cómo se inserta la fe en nuestra estructura psicológica y en muchas ocasiones se plantea si es racional la credebilidad.  En la época moderna ha sido muy debatida en teología, siendo importante resaltar que las objeciones contra la fe no constituyen una fuerza determinante porque ninguna demostración científica es suficiente para hacer surgir la fe, y por tanto, ninguna puede hacerla desaparecer. 

 

En el capítulo I pone como base de la reflexión que el conocimiento no proviene del hombre, sino de Dios mismo, que de manera gratuita , se ha dado a conocer, y que este conocimiento no se contrapone con el alcanzado a través de la reflexión filosófica. “Además del conocimiento propio de la razón humana, capaz por naturaleza de llegar hasta el Creador , existe un conocimiento que es peculiar a la fe” Estos dos verdades no se confunde, porque la revelación, impulsa a la razón a intuir otras razones que debe de acoger.

Para confirmar lo que Juan Pablo II afirma  en este primer capítulo sabemos que en la tradición cristiana se ha mantenido siempre la convicción de que se puede llegar al conocimiento de Dios a partir de la realidad del mundo.  Desde que Aristóteles en su Metafísica admite la existencia de una primera sustancia , primer motor inmóvil a la que le da el nombre de Dios, los pensadores cristianos de la Edad Media lo identifican como el único Dios verdadero anunciado en la Biblia. No podemos olvidar las vías de Santo Tomas en su Summa Theologica, la prueba moral  de Kant, etc. Todos intenta afirmar la existencia de Dios con argumentos racionales. 

 Sige afirmado la encíclica que es en la historia donde se puede constatar la acción de  Dios a favor del hombre, Jesús revela el rostro de Dios, pero sólo la fe nos permite entrar en este misterio, una fe con el asentimiento a Dios donde la libertad personal se vive de modo pleno. Para ayudar a la razón están los signos de la revelación, los sacramentos, sobre todo la eucaristía.  La revelación no es un pensamiento elaborado por la razón, sino que nos es dada gratuitamente y exige ser acogida como expresión de amor.

Zubiri3  escribe: “Fe es creer en Dios y no sólo creer a Dios. Pero ¿qué es creer en una persona , en especial, creer en Dios? Para S. Agustín la cosa no ofrece duda:creer en Dios es amar creyendo. La fe sería la entrega personal en el amor”.

 

En el capítulo II inicia su reflexión afirmando que la sagrada Escritura nos presenta el vinculo profundo que existe entre el conocimiento de fe y el de la razón y la inseparable unidad de ambas.  En los libros sapienciales se presenta al hombre sabio como el que ama y busca la verdad, y al buscar una característica común a todos los hombres destaca el deseo de conocer, considerando que la razón y la fe forman una unidad no existiendo competitividad entre ellas. Israel busca con la razón el camino hacia el misterio, y la revelación Dios le da lo que con la razón no podía comprender. Dios se da a conocer por medio de la naturaleza y a través de ella se puede llegar a Dios. En definitiva, la razón es valorada pero adquiere significado pleno en la fe, no puede conocerse y descubrirse sino como ser en relación, conociendo los límites, ya que Dios le dio la razón para llegar a El pero por el pecado quedo mermada esta capacidad.

Se presenta la imposibilidad de prescindir del conocimiento ofrecido por Dios, si se quiere conocer plenamente el camino que todo hombre debe recorrer para responder a las preguntas fundamentales sobre la existencia y se debe de ayudar de la razón para recorrer ese camino.

El objeto de la fe no es una verdad abstracta, sino una persona viva, plenitud de verdad y sentido. La fe es la respuesta del hombre a la autocomunicación de Dios en Cristo por medio del Espíritu. Santo Tomás escribe: Todo creyente se adhiere a la palabra de alguien. De modo que lo principal y lo que tiene, en cierto sentido, valor de fin de todo acto de fe en la persona a cuya palabra damos adhesión.

 

En el III capítulo afirma que el hombre busca a Dios, porque la razón busca lo infinito; todos los hombres desean saber, tanto en el ámbito teórico como en el ámbito práctico. Al preguntarse por la muerte, por el fin del hombre los filósofos se plantean el sentido de la vida y la inmortalidad, buscan la verdad, el valor supremo, el universal. Las respuestas a estas preguntas han dado múltiples filosofías y experiencias personales distintas. El hombre busca la verdad y por lo tanto, confía en alcanzarla, porque tiene capacidad para esa búsqueda.

Por otra parte, el hombre recibe creencias de la generaciones anteriores y vive esas creencias y confía en los conocimientos adquiridos por otras personas, es decir, el hombre al creer, confía en la verdad que el otro le manifiesta.

El hombre, gracias a la razón busca la verdad, el verdadero bien, y el sentido de la vida y lo encuentra en el absoluto. Puede llegar a esto por vía racional o por el abandono en otras personas.

La de cristiana ayuda al hombre en esta búsqueda, ya que le permite participar en el misterio de Cristo, en el cual se le ofrece el conocimiento verdadero de Dios Uno y Trino.

Esta verdad no contradice a las verdades adquiridas por la filosofía; la verdad que nos llega por la revelación es una verdad  que debe ser comprendida a la luz de la razón.

Se puede afirmar para razonar lo anterior, que a pesar de las dificultades que encuentra el hombre para adoptar una actitud de disponibilidad ante la fe, la fe es un comportamiento propiamente humano, que está relacionado con su ser hombre entendido en su totalidad, de tal modo que la vida humana está profundamente determinada por una dimensión de fe en distinto niveles.

Cuando se habla de fe cristiana la dimensión propia es la de recibir antes que hacer. Sólo si estamos dispuestos a recibir, estamos en situación de hacer.

 La comprensión es una actividad racional del hombre. San Juan de la Cruz4  comenta cómo la fe es el proporcionado medio al entendimiento para que el alma pueda llegar a la divina unión de amor.

Alfaro5 en la “Fe como conocimiento” indica   que no consiste simplemente en el conocimiento de nuevas verdades, sino en una nueva apertura en virtud de la cual el creyente se pone en relación con el misterio de Dios y, a su luz, se hace capaz de comprender el signo de las realidades reveladas que expresan de modo accesible al hombre este misterio.

 

 

En el capítulo IV hacer un recorrido partiendo desde San Pablo que se opone a la filosofía basada en mitos y se relaciona principalmente con las que eran respetuosas con la trascendencia divina, la prevención sobre la gnosis de Ireneo y Tertuliano, el rechazo de los primeros cristianos a la filosofía porque el Evangelio les daba sentido a su vida, hasta el primer encuentro positivo de la fe con la filosofía expresada en San Justino o clemente de Alejandría.

Orígenes cristianiza a Platón , lo transformó sobre todo en conceptos como inmortalidad del alma, divinización del hombre y el origen del mal.  Nombres como Dionisio el Areopagita, o San  Agustín, que consiguió hacer la primera gran síntesis del pensamiento  filosófico y teológico, consiguieron una razón purificada y recta capaz de llegar a los más altos niveles de reflexión de lo trascendente y de lo absoluto, llevando al encuentro a la criatura con su creador.

Basándose en estas explicaciones Pablo Sudar6 muestra, a su vez, los dos escollos que acechan a la teología en su historia, la confusión entre fe y razón (Escuela de Alejandría) y su separación (Escuela de Antioquía), y remite a la “clave de oro de la teología y de la vida cristiana” del Concilio de Calcedonia.

 

En la teología escolástica hay que destacar a San Anselmo o la figura cumbre de Santo Tomas de Aquino que apuesta por una relación dialogal con el pensamiento árabe y judío. Afirma que la fe y la razón proceden de Dios y, por lo tanto, no puede existir contradicción entre ellas, ya que la fe busca y perfecciona la razón. El no permitió que la filosofía pagana entrase en el cristianismo pero no la rechazó, por lo que ha pasado a la historia como el precursor  de la relación de la filosofía y la cultura universal. El hombre tiene pasión por la verdad, y la sabiduría, que la alcanza por dos forma complementaria, una por la razón, limitada y otra por la teológica , fundada en la Revelación y puede llegar al misterio de Dios.

En la baja Edad media se produce una separación debido al espíritu racionalista, y se empieza a sentir recelo de la razón. En el pensamiento moderno se da esta contradicción en corrientes como Idealismo, positivismo, nihilismo.. la filosofía pasa de ser universal al fragmentarse y con un fin, buscando placer o poder. E incluso se llega a la alineación, dirigiéndose contra sí mismo o abandonando la búsqueda de la verdad. Actualmente esta separación se da en gran medida de los filósofos actuales por lo que el Papa hace una llamada para que la fe y la filosofía recuperen la unidad.

 

En el capítulo V presenta las intervenciones de magisterio en algunas cuestiones filosóficas. Comienza explicando que la Iglesia no tiene una filosofía propia porque la Filosofía tiene sus propios métodos y reglas, por lo que la Iglesia debe indicar las conclusiones filosóficas que van contra la verdad revelada, y tiene el deber de decir los sistemas filosóficos que van contra de ella, ya que la Iglesia es depositaria, no entendiendo esta función de forma negativa, sino como un mecanismo para animar, promover, o estimular el pensamiento filosófico a buscar la verdad.

Comentando este parrafo, Héctor J. Delbosco,  subraya la legítima pluralidad que defiende la Encíclica: “la Iglesia no propone una filosofía propia ni canoniza una filosofía particular en menoscabo de otras” (FR 49) pero se enfrenta al pluralismo relativista, que o bien niega la verdad o la reemplaza por el simple consenso. Señala también la necesidad de reconocer un núcleo de verdades filosóficas básicas que sean compatibles con la fe. Concluye con una interesante convergencia entre el pensamiento de Juan Pablo II y el filósofo neomarxista de la escuela de Frankfurt, Max Horkheimer sobre el tema crucial del empobrecimiento recíproco de la religión y de la razón en el proceso histórico de su separación moderna y posmoderna.

 

Siempre ha intervenido el magisterio de la Iglesia en determinadas filosofías como en la idolatría, el esoterismo en algunos textos del averroísmo, el fideísmo, el tradicionalismo radical , el racionalismo , el ontologismo. En el siglo XX ha llamada la atención contra las tentaciones racionalistas, o el rechazo a la teoría marxista o comunismo, el existencialismo, el historicismo…

Hoy existe el problemas que estas tesis están difundidas y no se limitan a unos pocos, como puede ser ese nuevo racionalismo o el biblicismo, creando una desconfianza hacia las verdades globales y abolir esta relación de fe y razón.

 

Pero el magisterio no se ha limitado sólo a señalar errores, y así el papa León XIII muestra como el pensamiento filosófico es una aportación fundamental para la fe. Y desde diversas perspectivas se han seguido elaborando especulaciones filosóficas que buscan mantener viva esta unidad. En el concilio Vaticano II ha mostrado esta relación y urge a los sacerdotes a tener una buena preparación filosófica.

 

En el capítulo VII nos presenta las interacción entre teología y filosofía. La teología tiene un doble principio metodológico: el ausitus fidei, por  el que se asume el contenido de la revelación, y el intelectus fidei por el que quiere reponder a las exigencias propias del pensamiento mediante la reflexión especulativa.

En este último método, intelectos fidei, la filosofía aporta la estructura del conocimiento y de la comunicación y también las formas y funciones del lenguaje. Este método hace explicita la verdad dada en la revelación. Tanto la teología dogmática como la teología moral deben articular dicho conocimiento de forma conceptual y argumentativa propia de la filosofía y es  la teología fundamental la que tiene la misión de dar razón a la fe y justificar y explicar la relación entre la fe y la reflexión filosófica. También hoy se puede ayudar de otras formas del saber humano como la historia, las ciencias, pero toda esa ayudad debe ser mediatizada por la reflexión filosófica.

Otro punto importante es como se relaciona la fe con las culturas afirmando que no se debe de hablar de una cultura concreta porque todas las culturas deben estar abiertas a la verdad. El hombre esta inmerso en la cultura y absorbe lo que generaciones anteriores le da pero a la vez modifica esta cultura con nuevos valores o aportaciones, produciendo transformaciones en ella. Continuamente se produce una inculturación, análoga a los primeros siglos.  Se insiste en el carácter irrenunciable de la herencia cultural del pasado, del acervo del pensamiento que forma la cultura pero abierta a todas las cultura, no sólo a la judía, griega o romana, sino a las culturas a las que le ha llegado más tarde el anuncio salvífico como pueden ser la culturas de la India,  China Japón y  demás países de Asia o África .

Nieduhr7 expone el debate existente sobre las relaciones entre cristianismo y cultura:” El objeto de los siguientes capítulos estriba en exponer repuestas cristianas típicas al problema de Cristo y la cultura, y contribuir así a la compresión mutua entre grupos cristianos diferentes y, a menudo, en pugna. La creencia subyacente a este esfuerzo es, sin embargo, la convicción de que Cristo, como Señor vivo, responde a sus interrogantes en la totalidad de la historia y de la vida de una forma que trasciende la sabiduríaa de todos sus interpretes, pero que utiliza para ello las penetraciones parciales de estos últimos y sus conflictos necesarios”

Entre la teología y la filosofía debe de darse una circularidad. Para la teología el punto de partida en la revelación, pero para su compresión debe de utilizar la reflexión filosófica, y este reflexionar, este estar atento de la razón, es animada a explorar vías que por sí sola no habría nunca pensado en recorrer.

 Según Juan Carlos Scannone8  se refiere al punto de partida del Papa, que habla más como teólogo y pastor que como filósofo, al admirable “círculo hermenéutico teológico” entre la fe que busca entender y la inteligencia que busca creer y finalmente al “exceso de sabiduría, es decir de sentido, de verdad y de racionalidad nueva” que aporta la Revelación a la filosofía, permitiéndole llevarla más allá de sí misma.

Así mismo Carlos María Galli9 analiza varios tipos de circularidad entre fe y razón, a saber: el “círculo o cerco” epistémico que delimita el ámbito propio de cada disciplina, filosofía y teología; la “circulación” que lleva a considerar los aportes recíprocos que las enriquecen mutuamente gracias a un movimiento ascendente de la razón y otro descendente de la revelación; el paradigma circular de la Encarnación, unidad-distinción en Cristo, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre; finalmente el sentido circular de la “presencia recíproca o perijoresis” donde cada ciencia toma para sí los mejores aportes de la otra y ambas se potencian recíprocamente.

 

 

La filosofía en sus relaciones con la fe, toma diversas posturas: independencia absoluta respecto a la revelación, otra sería la filosofía cristiana, no como filosofía oficial de la iglesia sino un modo de filosofar cristiano y otra posición sería cuando la teología recurre a la filosofía. Esta última debe ser lugar de encuentro entre la fe cristiana y las distintas culturas, y un lugar de encuentro entre creyentes y no creyentes. 

 

En el capítulo VII acomete las exigencias y los cometidos actuales. La filosofía de la Biblia nos presentan la convicción de que la vida humana y el mundo tiene sentido y están orientados hacia su cumplimiento que se realiza en Jesucristo. Pero hoy hay crisis de sentido, no se busca la verdad; y lo primordial hoy es que la filosofía busque el sentido último y global de la vida. El no tener este sentido hace que la filosofía caiga en errores, como el eclecticismo, el historicismo, el llamado modernismo, el cientificismo, el pragmatismo , nihilismo que han anulado la búsqueda de la verdad global quedándose en verdades parciales o negando incluso esta búsqueda.

Según Ratzingern10 siguiendo la línea discursiva del Papa,   hoy no se busca la verdad como se afirma en la encíclica, sino se busca su utilidad, la praxis; “la moderna actitud  cae en una falsa humildad  a que niega al hombre la capacidad para la verdad y en una falsa soberbia con la que se sitúa sobre las cosas, sobre la verdad misma , en cuanto erige en meta de su pensamiento la ampliación de su poder , el dominio de las cosas”

Hoy la teología, como se afirma en el Concilio Vaticano II debe mirar hacia la verdad dada en la revelación, y debe de ayudarse en la filosofía con un dialogo sincero para presentar la inteligencia de la Revelación y el contenido de la fe, porque esta verdad dada en y para la historia, representa una verdad estable y definitiva.

 Termina la encíclica con una conclusión donde se afirma de manera categórica que la fe y la razón se ayudan mutuamente, ejerciendo recíprocamente una función tanto de examen crítico y purificado, como estímulo para progresar en la verdad y por lo tanto hace un llamamiento a los teólogos, a los sacerdotes, a los filósofos, a los científicos, y a todos en general que fijen su atención en el hombre que Cristo salvó en el misterios de su amor y en su permanente búsqueda de verdad y sentido. E invoca a la Virgen como Trono de Sabiduría

El lenguaje en que se expresa el autor es un lenguaje claro, asequible a todos, sin complejidad lingüística aunque hay pasajes de la encíclica que requieren lectura atenta y detenida, no tanto por el lenguaje, sino por la complejidad de los conceptos.

Su pensamiento sigue un proceso lógico y evolutivo y el discurso lineal partiendo desde situarse en el problema hasta la misión actual de la Iglesia respecto a la relación de la fe y la razón, analizando algunos sistemas filosóficos y sin abdicar de los avances actuales de la filosofía, de la ciencia, de las ideologías, dando pautas para una recta compresión de la palabra de Dios. La primera parte de la encíclica es mas expositivo para terminar con una interperlación sobre la verdadera Verdad

 

1 Revista Criterio 2006

2 Revista Acipensa.2006

3 Zubiri en El hombre y Dios,1985

4 San Juan de la Cruz Subida al monte Carmelo. Libro II, capítulo VI

5 Alfaro Fe como conocimiento

6 Pablo Sudar. Criterio, 2002

7 Nieduhr Cristo y la cultura. 1968

8 Sannone Revista criterio 2006

9 Carlos María Galli Revista criterio 2006

 

10 Revista Acipensa.2006

 

Jean Bodín

Diapositivas de Bodín

Las redes sociales

Se trata de un trabajo realizado por la alumna de pedagogía en la materia de practicas siendo la autora del blogs la tutora

EL ESPIRITU SANTO COMO DON Y EL ESPIRITU SANTO COMO AMOR DEL PADRE Y DEL HIJO LANDARIA, L.F.. EL DIÓS VIVO Y VERDADERO. EL MISTERIO DE LA TRINIDAD

 

 

 

 

EL ESPIRITU SANTO COMO DON Y EL ESPIRITU SANTO COMO AMOR DEL PADRE Y DEL HIJO

LANDARIA, L.F.. EL DIÓS VIVO Y VERDADERO. EL MISTERIO DE LA TRINIDAD

Tema: Desarrollar las líneas fundamentales de la teología del Espíritu Santo, actualizando las reflexiones de sobre Dios trino y analizando al Espíritu como el don de Dios en persona  y como amor mutuo entre el Padre y el Hijo.  Así mismo presenta el magisterio y la reflexión teológica contemporánea poniendo de relieve las dos características inseparables de la persona Espíritu Santo: El expresa la vida divina en su mayor intimidad y también la expresión máxima de comunicación divida a la criatura.

 

Ideas fundamentales:

1º El interés por la pneumatología es un signo de nuestro tiempo: Sin la actuación del Espíritu Santo no se puede explicar el misterio de Jesús, así como el de la iglesia y del cristiano. Dios nos ama y se hace realidad en el Espíritu

2º La idea del Espíritu Santo como don del Padre y del Hijo y se distingue en su origen personalmente de ellos desde la eternidad, dándose a los hombres también así mismo desde la eternidad.

3º Presenta la doctrina del Espíritu Santo como expresión del amor y comunión del Padre y del Hijo, como persona distinta de ellos porque el amor entre ellos dos da fruto  de la tercera persona y se hace enteramente persona don. 

Síntesis:

Hay dificultades en la reflexión del Espíritu Santo, porque ha sido olvidado durante mucho tiempo, ya que hablan de su existencia, de su divinidad, olvidando au función en nuestra salvación  . Hay bastantes estudios sobre el Padre y el Hijo, y es últimamente cuando se entiende que el Padre que nos ama, nos da a su Hijo  y esa donación se ha producido una sola vez en un tiempo histórico determinado y es el don del Espíritu el que hace esa donación constante, la que lo universaliza y la actualiza.

Es Espiritu Santo  tiene un nombre personal- “Don” porque se nos dio en un momento determinado, pero tiene esa propiedad en sí mismo, en su esencia divina.

Así mismo, El Espíritu Santo, y así se presenta en la tradición y en los Santos Padres,   es amor personal como Espíritu del Padre y del Hijo

Del amor mutuo entre el padre y el Hijo se pasa a la donación del amor a todos los hombres.

Al ser don y ser amor el nucleo más intimo de la vida trinitaria y también la máxima comunicación de Dios con las criaturas, el don del padre y del Hijo capaz de introducir al hombre en esa intimidad divina que el Espíritu expresa. 

Comentario

Landaria  al hablar del Dios vivo y verdadero, nos presenta unas reflexiones sobre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, con gran proliferación de citas, tanto bíblicas como basadas en los Santos Padre, San Agustín, Buenaventura,  Irineo de León, Santo Tomás, así como   en encíclicas. Dominum es Vivificante, y en teólogos modernos como Congar, Jasper, von Baltasar, etc.,; dando una certeza científica  enriquecedora a sus reflexiones teológicas.

A parte de la documentación, el estilo al exponer las ideas es claro y conciso, aunque la dificultad del tema, la reflexión del Espíritu Santo, exige una lectura atenta y meditada. La organización de los contenidos es líneal, bien delimitadas las ideas y ordenadas , aunque en ocasiones repite los argumentos en los que se basa, quizás para dar más claridad a sus reflexiones.

En general, es un buen texto para comprender dentro de las limitaciones de la razón humana, el misterio de Dios

El desconocido más allá del Verbo en VON BALTAHASAR, H.U., Spiritus Creatror

El desconocido más allá del Verbo en VON BALTAHASAR, H.U., Spiritus Creatror, Ediciones Encuentro, Madrid 2004-Pp.89-165

 

Pilar Sánchez Alvarez

 

 

1º Idea Central del autor

El Espíritu es  don del Padre y del Hijo, en el doble significado de ser la unión entre el Padre y el Hijo, y de ser el «fruto» de su amo, Es  el Dios transformado esencialmente en don para los hombres.

 

2º Razonamientos principales:

 

1El amor, en el cual Dios como engendrador es Padre y como engendrado Hijo y Verbo, se entiende como una sola cosa. Como unidad del Padre y del hijo, Dios es un solo Espíritu, , esta comunidad como prodigio de la eterna fecundidad del Dios espiritual, emerge como tercera Persona, no engendrada sino espirando inefable hálito común .Él es Espíritu de Amor y remite a la sublimidad de la propia esencia de Dios en la revelación de Jesucristo, quien en la obediencia se entrega a la muerte y ha sido resucitado.

 

 

2º  El mundo está creado en el Logos, , Dios Padre ; es la expresión de Dios reproductiva en y a lo infinito, realizada conjuntamente por Dios trino y uno. El Verbo, en cuanto humanado es trinitario , proviene del Padre y vuelve al Padre para enviar al Espíritu, que dará a conocer toda la Verdad. El Espíritu Santo es, por lo tanto, protagonista de toda la historia de la salvación.

El Espíritu impulsará a los Apóstoles , a los Padres de la iglesia , la revelación biblico-trinitaria, en la tradición.

 

3º La vuelta al Padre del Verbo, es la expresión la procesión del Espíritu del amor en la libertad. El acto del amor cristiano se tiene que ligar a la visibilidad de la iglesia , y el encuentro con cada prójimo, con cada verdad, con cada situación imprevista está la presencia del Espíritu

El Espíritu no tiene silueta, no se puede objetivar. Es luz que ilumina, es amor que aparece en Jesús entre el Padre y el Hijo

Aquel a través del cual nosotros vemoa a Dios es el Espíritu

Miramos desde el Dios desconocido al Dios revelado, para llegar a través del El al corazón del Padre, conoceremos al Espiritu mediante el Hijo y el padre.

 

3º Presentación del texto

Presenta la trilogía intratrinitaria :El amor, en el cual Dios como engendrador es Padre y como engendrado Hijo y Verbo, se entiende como una sola cosa. Como unidad del Padre y del Hijo, Dios es un solo Espíritu, , esta comunidad como prodigio de la eterna fecundidad del Dios espiritual, emerge como tercera Persona, no engendrada sino espirando inefable hálito común . Él es Espíritu de Amor y remite a la sublimidad de la propia esencia de Dios en la revelación de Jesucristo, quien en la obediencia se entrega a la muerte y ha sido resucitado.

 

  El mundo está creado en el Logos, , Dios Padre ; es la expresión de Dios reproductiva en y a lo infinito, realizada conjuntamente por Dios trino y uno. El Verbo, en cuanto humanado es trinitario , proviene del Padre y vuelve al Padre para enviar al Espíritu, que dará a conocer toda la Verdad.

 El Espíritu Santo es, por lo tanto, protagonista de toda la historia de la salvación. El Espíritu impulsará a los Apóstoles , a los Padres de la iglesia , la revelación biblico-trinitaria, en la tradición.

 

 La vuelta al Padre del Verbo, es la expresión la procesión del Espíritu del amor en la libertad. El acto del amor cristiano se tiene que ligar a la visibilidad de la iglesia , y el encuentro con cada prójimo, con cada verdad, con cada situación imprevista está la presencia del Espíritu

El Espíritu no tiene silueta, no se puede objetivar. Es luz que ilumina, es amor que aparece en Jesús entre el Padre y el Hijo

Aquel a través del cual nosotros vemos a Dios es el Espíritu

Miramos desde el Dios desconocido al Dios revelado, para llegar a través del El al corazón del Padre, conoceremos al Espíritu mediante el Hijo y el Padre.

 

 

4º Comentario personal

Presenta el misterio de la Santísima Trinidad enjaulándolo en el lenguaje humano y su teología sobre  el Espíritu Santo, mirar la cristología conejos pneumatológicos   ha llevado a una renovación de la eclesiología y de la cristología. Ello se debe, sin duda, a que el Espíritu ha entrado de una manera nueva en la experiencia y la conciencia de muchos cristianos. Es el Desconocido porque representa lo más íntimo de Dios, pero a la vez lo más externo que hace posible con su presencia la historia de salvación.

Es un texto difícil, que necesita varias lecturas, y reflexiones profundas sobre el misterio pero que es importante porque hace presenta en la existencia y la teología cristiana al gran desconocido y la gran densidad de esta persona de la Santísima Trinidad

Comentario al artículo de Oviedo,L. La teología también celebra a Darwin

 OVIEDO,L,  La teología también celebra a Darwin EN RAZÓN Y FE  2009

 

Pilar Sanchez Alvarez

 

1º  critica a los  que se oponen:

Los creyente más rigurosos, pueden sentirse provocados por celebrar los 200o años

  • Los creyentes que se creen superiores ante cualquier crítica racional
  • Es pertinente para la teología porque estimula el conocimiento
  • Existencia de una orientación cristiana abierta a la ciencia y lo más positivo humano para tener una fe madura

 

2º Darwin era un genio

 Puso un hito en la ciencia no sólo en la antropología y la biología sino porque da paso a un modelo de pensamiento que dinamiza el conocimiento.

 

3º ¿A qué afecta?

La teologiza y el pensamiento cristiano no debe ignoradlo porque afecta a :

 

  1º la fe

  2º la conducta religiosa

  3º compresión de lo divino

 

 

 

4º Oviedo  evalúa  el impacto de la visión darwiniana en la fe religiosa

Para ello analiza:

 

  • Ø los retos principales para la teología cristiana
  • Ø cómo la teoría evolucionista puede ayudar a la teología
  • Ø cómo la teología se ve afectada por esta teoría

 

Retos principales para la teología cristiana:

 

            Son tres:

1º Papel de Dios en la creación y conservación

2º En el limite ¿es una forma de nihilismo?

3º Representación teológica de la naturaleza humana¿ Imagen de Dios; animal que lucha?

 

1º Papel de Dios en la creación y conservación

Dupré: el darwinismo mina la única razón remotamente pausible para creer en Dios

De hecho la fe en Dios se apoyaba en la percepción de lo limitado de nuestro conocimiento real. Dios era la respuesta a una representación coherente . Pero se vuelve Innecesaria cuando la naturaleza se puede explicar racionalmente.  Por tanto pueden sentirse menos motivadas para creer porque las creencias religiosas se perciben como menos racionales.

Para responder a este reto la teología está probando varias estrategias que se podría llamar ”Cuestión de la redundancia divina”

 

1º estrategia superar al Dios tapa agujeros

2º una aproximación mística a la teoría de la evolución

3º  una nueva posición apologética que muestra los limites de la visión científica.

La 1º y la 2º siguen el modelo de hacer defecto virtud. Una religiosidad madura apreciaría a Dios no tanto como lo que nos falta sino como Dador de lo que tenemos y recibimos.

La segunda se parte de la visión de un evolucionismo teísta. Dios se revela en el proceso evolutivo.

 

Los críticos podrían verlo como simples esfuerzos para  integrar o asimilarla .

 

Muchos teólogos han elaborado esquemas en los que Dios y la evolución son compatibles e incluso complementarias. Para ellos Dios no se vuelve superfluo ya que la referencia divina aumenta la plausividad ,el sentido y la esperanza.

 

 

El evolucionismo es una teoría científica , respaldada por muchas evidencias que ofrece gran capacidad explicativa, pero no da una visión global del mundo. La ciencia es una teoría incompleta porque cubre un aspecto de la realidad pero es incapaz de resolver todos los problemas humanos y sociales.

No explica el amor, la amistad, la moralidad o el sufrimiento.

El progreso científico no ha contribuido a aumentar la felicidad

 

 

2º En el limite ¿es una forma de nihilismo?

 

Si esto es cierto no sólo los cristianos tienen este problema  ya que cualquier norma moral sería ineficaz  Qué ocurriría si las ideas de Darwin pudieran entenderse como rechazo a cualquier propuesta ética?

 

3º Representación teológica de la naturaleza humana ¿ Imagen de Dios; animal que lucha?

La teoría evolucionista echa una mano a la teología

1º mejor compresión de la relación de Dios con la creación

2º una aproximación más realista a la naturaleza humana

3º un replanteamiento de las cuestiones del mal, del sufrimiento del pecado.

 

1º mejor compresión de la relación de Dios con la creación

 

Haught: la evolución ha permitido a la teología  reconocer por fin que la noción de una creación originalmente instantánea y completa, teológicamente es inconcebible.

Si fuese acabada y completa sería un accesorio de Dios y no un mundo en sí mismo, sin futuro y desprovisto de vida.

¿Qué significa un mundo creado? Dios y el mundo deben ser pensados como relativamente independiente y capaces de interactuar  entre ellos.

También  la posición evolutiva está en la misma línea de la teología dinámica que ve la salvación como el actuar de Dios a lo largo de la historia.

 

2º Antropología

 

Los seres humanos son seres vivo condicionados por la constitución biológica . La tradición cristiana ha instituido una especie de programa dual , con una dimisión positiva y tendencias negativas.

Es creado por Dios bueno porque refleja la bondad divina.

La gracia promete una regeneración de un ser caído y de naturaleza corrompida.

 

La teoría darwinista contribuye a esto porque ayuda a entender y explicar la dualidad. Ambas tendencias son importantes( la egoísta y la sociable) para entender el éxito de la especie. Porque por un lado se esfuerzan en mejorar sus posibilidades de supervivencia, ganar ventaja reproductiva y perfeccionar a su descendencia.

Esta orientación es la base de las conductas egoístas, necesarias para la superviviencia.

Pero a la vez establece redes sociales que requieren confianza, sacrificio.

Se produce un equilibrio entre ambas tendencias.

 

Con este modelo se entiende mejor la doctrina cristiana: las tendencias egoístas y altruistas se compenetran como resultado de un proceso evolutivo.

La visión biológica no vuelve superflua a perspectiva teológica, Mas bien se explica esta dualidad.

¿Cómo  se facilita estos equilibrios?

De forma espontánea o bien la evolución ha hecho surgir la mente religiosa para conseguir ese equilibrio antropológico eficaz y fecundo.

 

Los problemas acerca de la naturaleza humana sugieren que una apertura a la teoría evolucionista puede resultar productiva para el teólogo

La investigación busca convergencias entre las nuevas visiones científicas y los temas cristianos, ya que provee de una base firme asumiendo estos mismos principios.

El crear una familia, engendrar hijos, ayudar a lo que tienen necesidad ya no necesita de  normas morales religiosamente fundadas, sino que se puede llegar a ellas  sin la ayuda de la inspiración transcendente, Simplemente con las teorías evolucionistas

 

¿Pero sólo el conocimiento de las raíces biológicas de nuestros deberes sociales es suficiente para cumplirlos? Con Kant. No basta el conocimiento de los rasgos humanos y sociales para cumplirlos sobre todo cuando hay autosacrificio.

 

La tercera contribución del darwinismo a la teología es la cuestión del sufrimiento: Explica la dualidad

La idea de pecaminosidad universal se une a las tendencias egoístas necesarias para asegurar la supervivencia.

 

La redención de Cristo se ve como una subversión a estas tendencias egoístas. Se ve como el altruismo perfecto

 

Esa inclinación egoísta se equilibra con el altruismo con lo que la explicación bíblica tiene más sentido

 

¿Cómo justificar la muerte y el sufrimiento?

La muerte y el sufrimiento en la teoría evolucionista son necesarios para el progreso y la evolución. Sólo lo seres que sufren mayores presiones se esfuerzan más y la selección natural produce los mejores y más adaptados.

Esto hace que el concepto de Dios esté más implicado en la evolución.

Resumiendo la ciencia evolucionista ayuda a comprender visiones teológicas.

 

 

La teología cambia de formato, asunciones y método

La teología está llamada a evolucionar y a avanzar.

 

Hay grandes choques entre las dos orientaciones pero estos retos si se entienden bien pueden convertirse en grandes oportunidades.

 

Sugerencias para revisar la mente teológica:

1º Visión más dinámica de la realidad

El mundo y todo evoluciona, axioma que proviene del darwinismo, con precedentes en Hegel y varias corrientes del s. XIX XX  La teología es estática . Debe pasar de esencias a procesos.  Se necesita un nuevo paradigma . Lo único inamovible es Dios. Y en este mundo cambiante es necesario un Dios estable y fiel que de sentido y esperanza.

 

 

2º Pragmatismo consciente. Las reglas que gobiernan la realidad son pragmáticas. Esto va contra la tendencia cristiana a prestar atención a las dimensiones de don y gracia inmerecidas.

El modelo de Darwin, aunque no explica las causas, sabe que el éxito se mide por los niveles de adaptación.

Muchas ideas cristianas, modelos de iglesias está sometidas a presión selectiva .Los mejores adaptados sobreviven. Lo que cuenta son más lo resultados.  En este contexto se podría reivindicar la fe cristiana como un elemento útil, un punto de vista alternativo por razones de complementaridad.

 

3º Nivel consecuente de realismo

El darwinismo introduce realismo a la antropología cristiana.

 

Cuanto más realista mejor para conocer y superar los problemas y los  males.

 

Como resultado de este contacto con la biología la  teología debería ser más experimental, desarrollando investigaciones y teorías.

La fe cristiana también puede proporcionar una visión alternativa con más esperanza fuera de este marco estrecho de la ciencia.

 

Resumen:

1º La teología puede aprender de Darwin

2º Se invita a redescubrir dimensiones de fe en el mundo actual

3º La fe proporciona esperanza, sentido y valor que la ciencia no tiene

En este panorama la divinidad se vuelve más necesaria

 

Por eso la teología tiene motivos para celebrar estos 200 años de la teoría de Darwin

 

 

 

 

Comentario sobre el libro de Congar Sobre el Espíritu Santo

CONGAR Y,Sobre el Espíritu Santo,Espiritu del hombre, Espíritu de Dios, Salamanca, 2003.

 

Pilar Sanchez Alvarez

 

Introducción

Congar es uno de los grandes teológos del siglo XX, y aunque tuvo grandes pruebas, como la orden de silencio o la expulsión de la catedra, su grave enfermedad, siempre se mantuvo fiel al Espíritu Santo. Después Juan XXIII, lo rehabilitó y fue un experto en el Concilio Vaticano II. Sus líneas de investigació fueron:

1º estudios sobre la historia del cristianismo y la Iglesia

2º estudios sobre Tradición

3 estudios sobre la Iglesia

4 estudio sobre el Espíritu Santo.

 En 1980 publicó un gran libro del Espíritu Santo, pero debido a la peticiones escribió este pequeño libro, que se puede considerar como su testamento espiritual, escrito en su madurez, escrito en libertad para dar esperanza.

Este libro está dividido en cuatro  partes, terminando en una conclusión donde resume lo fundamental de la teología expuesta en este libro.

 

La primera parte trata de  la presencia del Espíritu  Santo en la historia y en nuestros días.

Parte de la historia de Israel donde se da  una afirmación constante a traves del tiempo y del espacio: Dios está presente y actúa en nuestras vidas a través de una fuerza no violenta, a la que denominamos Espíritu Santo. Así comienza el autor este breve libro sobre esta persona oculta, que actuando desde la creación ha sido silenciada durante mucho tiempo.

Presenta testimonios de esta presencia en el AT como por ejemplo:Moíses Ezequiel,o en los profetas.

 Pero su presencia se percibe en Jesús desde la concepción,en su misión y en sus acciones,  y él la entrega a sus discipulos. Desde los inicios de la iglesia, se da también testimonio de él como por ejemplo en Ireneo,o Patricio.

Hoy, en la iglesia contemporánea, su presencia está viva y existen numerosos testimonio de ello.

Xabier Pikaza, que prologó el libro afirma que se aprecia una antropología inicial ya que ha destacado el aspecto carismático de todos los hombres, que los define como seres habitados, animados y enriquecidos por el Espíritu Santo, es decir, por Dios.

 

La segunda parte la dedica a las dificultades y  objeciones críticas al Espiritu Santo.   

 

La Ilustración puso en duda  todo lo relativa al Espíritu Santo. Lo cuestiona porque no cree en una causa trascendente.

 Los cristianos creemos que existe una vida nueva por la Resurrección y Pentecostés, que el Espíritu está actuando, pero que aún no se ha apoderado de nosotros. No admite un espiritualismo basado en la irracionalidad, que desprecia lo racional, pero si defiende un espiritualismo que transciende lo racional, porque hay honduras y trascendencias  en el hombre que por la razón sola no se puede llegar.

En la Iglesia existe un ascetismo que fomenta la espiritualidad y desprecia al cuerpo, el placer, la sexualidad, la alegria, la libre creatividad. Pero esto es una deformación de la enseñanza bibíca, que confunde la carne con el cuerpo, aunque no se puede llegar a la espiritualidad  si se da al cuerpo todo lo que quiere.

Lo que los cristianos atribuyen al Espíritu Santo se explica psicológicamente, ya que excepto los milagros, toda la acción de Dios pasa por nuestros recursos mentales, psicológico y corporales.  En una antropología no materialista no tiene nada de particular que el Espíritu Santo coincida  con nuestros deseos, más si el hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios.

Los psicológos hablan de megalomanía del deseo, pero esto no es más que la expresión de la infinita potencialidad que tiene el hombre. Si el hombre es espíritu, sólo puede encontrar su realización definitiva en Dios. Nuestras estructuras mentales coinciden con las operaciones de Dios en nosotros.

En la antropología trascendental de Rahner se afirma que existe en nosotros algo que hace  posible el don y la acción del Espiritu. San Pablo habla que el Espíritu Santo ha sido enviado a nuestros corazones. Por eso se podría confundir al Espíritu cosas que son solamente nuestras. Por eso hay que poner unos criterios para discernir nuestras opciones de las acciones del Espíritu. San  Pablo da la regla fundamental poniendo la caridad como filtro de estas acciones.

En la Ilustración se denunció la alineación que suponía elevarse a lo trascendente sin pruebas, inverificables, sin testimonio de la razón y la naturaleza.Lo tacha de frutos de las religiones.

La ilustración afirma que el Espíritu está en el mundo, está en todas parte, y si hay dinamismo es el dinamismo de la historia.

Hegel se enfrenta a esta idea y se propones restablecer la unidad de la religión y la razón, porque ambas dicen los mismo, una poeticamente y otra conceptualmente. El Espíritu existe, sale de si y vuelve a sí.  Ese salir de si es la creación, la encarnación, la muerte de Dios, la resurreción.

El tercer movimiento, el volver a sí, es el Espíritu que universaliza el hecho de Cristo, la vuelta al Dios absoluto. La historia del mundo es la historia de Dios, y esta historia es trinitaria. Hegel habla del reino del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, haciendo alusión a Joaquín de Fiori 

  Somos herederos de Hegel y de Fiori cuando formulamos la teología de la historia: Dios se manifiesta en la historia y el Espíritu está presente en todo y en todas parte. Es la historia de la liberación del hombre. Rahner habla de que la historia de la salvación es la historia de Dios.

 

Al tratar la teología de la mutabilidad y del sufrimiento de Dios se ciñe sobre todo a Cristo. El considerar la Trinidad inmanente y su relación con el hombre hay que remontarse a los Santos Padres y a la escolástica que hablan de las misiones divinas.

El aceptar que el Espíritu está en todas partes, lo ha visto sobre todo en la santificación,y menos en la creación. Es Espiritu esta presente y es un don que comunica la gracia que nos posibilita establecer relaciones con Dios en comunión y en relación íntima.

El Espíritu está presente en Gn 1,2 ; es el soplo de Yhavé, soplo creador, el que actua no solo en la oración de los fieles,  sino en el mensaje de las religiones.

Es cierto que a lo largo de la historia se ha rechazado los cultos falsos y se ha destruído ídolos, se ha luchado por imponer y atraer al otro hacia sí, en nombre de la verdad. Se creía que la verdad era monolítica, que sólo existía su verdad, pero hoy sabemos que no es así.

Por eso, por amor a la verdad hay que profesar el ecumenismo, la libertad religiosa y el respeto a las religiones. Esta es la postura del Concilio Vaticano II.

El Espíritu Santo es la expresión   de la hondura del hombre y de su trascendencia,  el que permite la comunicación con Dios.

 

La tercera parte presenta al Espíritu Santo como fuente de vida en nosotros y en la iglesia

 

El hombre actual tiene necesidad de una interioridad, necesidad del Espíritu Santo y esta necesidad surge al buscar el hombre su identidad. “El ser cistiano, del que el Espíritu Santo es el principio en nosotros, realiza de forma radical nuestro intento de ser plenamente hombres”.

El hombre siente la necesidad de tener una interioridad, y a la vez, estar en comunión con los demás, es decir, que esa interioridad no lo aisle, porque a través de la historia el hombre ha perseguido una mayor personalización y una socilización.

 

El Espíritu es el que hace que nuestra interioridad sea viva y a la vez nos pone en relación con los otros. Es esa dimensión de eternidad,de relación con el Trascendente. .

Esa dimensión profunda se actualiza en la oración, el establecer esa relación con el que está infinitamente por encima de nosotros y que está en lo más íntimo de nuestro yo profundo. Todos necesitamos ayuda, necesitamos apoyo. Esa necesidad esa relación con ese compañero infinitamente superior, que está en nuestro interior, responde a una estructura de nuestra existencia,

Es el Espíritu el que nos hace orar, el que nos hace reconocer a Jesús como Señor. Todas las oraciones del cristiano son Trinitarias.

Pero a la vez interioridad significa libertad, no es hacer lo que se quiera, situarnos por encima del bien y del mal, no es quietismo ni el movimiento de libre espiritu, porque el Espíritu no nos libera de la ley, porque la gracia y el amor interioriza lo que la ley manda, y nos hace actuar libremente, porque es lo que  quiere cada uno.

Toda esta situación está sometida al “ya, pero todavía no”, se da un combante en nuestro interior, necesario para la conversión, pero exige algo más que tiene que ver con el projimo, en el ámbito social fruto de la caridad, del amor.

A la vez esta libertad trasciende de lo espiritual privado, tiene que ver también con el cuerpo, porque mientras que vivimos en la tierra nuestro espiritu está unido a nuestro cuerpo. Los cristianos aspiramos a la redención de nuestro cuerpo porque  mantiene a nuestro espíritu mientras vivimos en la Tierra, que será definitivo en el reino de Dios. Esperamos un nuevo cielo y una nueva tierra, la creación espera la transfiguración en gloria y libertad. Al habitar un alma, el Espíritu le da la fuerza de la libertad y así lo atestiguan los miles de mártires a lo largo de los tiempos y en el momento presente la persecución sufrida por muchos cristianos en regímenes ateos.

Nuestra lucha no es sólo contra la carne, sino contra los que dominan el mal, las fuerzas contrarias al reino de Dios, a los falsos Mesías, al dinero, a la ciencia , es decir, a los adversarios del hombre espiritual que no se deja conducir por el Espíritu.

Algunas veces el Espíritu está presente en movimientos incorformistas, de los que potencian las renovaciones y las reformas que no son anarquicas , porque a veces son sucistadas por el Espíritu, y cuando viene de él es principio de comunión y no es destructor. El Espíritu es a la vez principio de una inmensa diversidad y principio de unidad porque el diversifica sus carismas por el bien de todos.

De esta manera hace a los fieles miembros de un todo y a la vez sujetos personales de su actividad .La Iglesia católica afirma que la plenitud de los dones del Espíritu se encuentra donde está la plenitud de las determinaciones del Verbo, pero el Espíritu se da en en personas que pertenecen a iglesia de poco valor eclesiológico.

El concilio Vaticano II ha introducido una eclesiología comunitaria, dando cabida al problema ecuménico, Se vuelve a manifestar el  ya pero todavía no hasta que ese ecumenismo sea perfecto.

El Espíritu Danto no solo se da a la jerarquçia y a los reformadores; los carismas , ese don o talento que apunta en una dirección para alcanzar la gracia de Dios, se da tambien en algunos fieles, siendo el principal carisma el de la caridad.

Este misterio de que los dones el Espíritu se los da a quien quiere, hace  que se produzca una descentralización horizontal en el cuerpo.

Esta visión también debe de verse en la iglesia universal formada por iglesias locales o particulares. Se debe dar esa comunión porque el Espíritu actua con dones distintos el que entabla relaciones, comunica y hace comulgar  a todas las iglesias locales y a los fieles particulares, para conseguir la unidad. 

 

La cuarta parte del libro trata   de la teología del Espíritu Santo

 

Cuando se quiere ver la historia de la teología del Espiritu Santo  se observa que  se tardó mucho tiempor en formularla. Se empezó con los estoícos que hablan de un Soplo divino que anima al mundo pero que era un elemento del propio mundo.

 Los primeros cristianos consieraron a Jesúa y al Espíritu como eslabones o intermediarios de la creación o modos diversos de   Dios. Hubo varias herejías, movimientos, nombres propios hasta llegar al concilio de Nicea en 325 para proclamar que el Hijo es de la misma sustancia que el Padre , o al Concilio de Constantinopla en el 381 que afirma que el Espíritu Santo es Señor y dador de vida y que procede del Padre y del Hijo y que recibe la misma adoración y gloria y que habló por los profetas. Pero no se debe olvidar que en el origen existe una revelación hecha palabra y textos que inspiran y regulan la práctica.

Un dato fundamental de fe es que existen tres personas distintas en un solo Dios verdadero. Y la iglesia no celebra las Personas por separado; sino todas las fiestan son trinitarias.

Para traducir el misterio trinitario a nuestros espíritus se hn puesto varias imagenes como  la del sol, su luz y su calor; o la de la fuente, el río o el mar; o la del pensamiento, la palabra y el aliento; o la raíz, la rama y el fruto.

El Espíritu Santo aparece en la Escritura como una fuerza o dinamismo más que como persona . El Espíritu esta oculto, se hable de kenosis, pero nuestra fe   el Espíritu Santo es Persona , aunque siga apareciendo como viento, fuego, agua, paloma.

 El considerarlo como persona plantea varios problemas y el primero es establecer el criterio aplicado al concepto de persona. Se ha definido este concepto es sustancia individual de naturaleza racional, o bien se le ha definido como un ser que existe por sí mismo y es distinto a los demás. El pensamiento moderno ha desarrollado más el valor personalista, caracterizado como autoconciencia  o bien como sujeto de conciencia y atribución, o bien Rahner habla de modos de subsistencia.

Las Personas de la Trinidad son distintas se compenetran, existen, y dicen el uno en el otro. Cada una de las Personas está en las otras, y todas están en cada una y cada una está en todas y todas están en todas y todas no hacen más que una.

El Espíritu es el consumador, y la autorevelación  y autocomunicación de Dios a su criatura , que ha sido hecha a su imagen. Se le llama El Prometido, el Don,  el que consuma todos los dones,  el que perfecciona , el que nos hace hijos de Dios, el que nos diviniza, el que nos da la vida eterna. Cristo y el Espíritu realizanla misma  obra, pero con diferentes misiones. Pero el propio Cristo la lleva a cabo porque al ser glorificado es penetrado por el Espíritu.

Existen dos aproximaciones al misterio ya que existe un debate entre Oriente y Occidente.

Los catolicos afirman que el Espiritu Santo procede del Padre y del Hijo, mientras que en Oriente siguiendo a Juan 15,26, afirman que procede del Padre.

En el Concilio de Constanza 381, se estableció de esta forma, con un paralelismo al de Nicea con respecto al carácter divino del Hijo.

Los padres griegos no razonaron la relación entre el Espírtu y el Hijo como lo hicieron los padres latinos. Ellos mantienen la monarquia del Padre,

Los griegos reservan al Padre el carácter de prinipio y de causa; los latinos afirman que el Hijo procede del Padre por generación y el Espíritu por ekporesis, por procesión original.

¿Por qué mantener el Filioque?

San Agustín habla del Espíritu del Padre y del Espíritu del Hijo, por lo que el Espíritu es de los dos, es su amor mutuo.

Cuando se habla como Dios todopoderoso, sabio, creador se habla de Unidad, no se distingue Personas. Las Personas se distinguen por una relación  que es una relación de origen  y debe su consistencia o plenitud de ser al hecho de que ella expresa la comunicación de la sustancia divina justamente dentro de esta unidad sustancial.

Para el Espíritu Santo  la relación sería Donante-Don, siendo junto al Padre y al Hijo Donante y siendo Don un nombre del Espíritu, mereciendo ente nombre antes de ser donado, y siendo efectivo cuando halla criaturas a quienes poder regalarselo. Es lo más interior que hay en Dios,  y lo más exterior.

Cuando se habla de las misiones divinas se establece un vinculo entre la comunicación de Dios a los hombres y la vida intratrinitaria. Dios Padre envía al Hijo  y el Espíritu es enviado por el Padre y el Hijo.

Para los ortodoxos esta explicación es demasiado racional,   y critican a los latinos porque hacen depender al Espíritu del Hijo, en el que el Espíritu  es el vicario de Cristo. Creen que  una  cirstología que no esté animada por una verdadera pneumatología,  daría una visión piramidal de la iglesia.

Esta cuestión doctrinal afecta también a las iglesias luteranas y protestantes que mantienen la procesin ab utroque.

Esta cuestión también ha estado presente en los intentos de entendimiento entre la iglesia romana y la iglesia ortodoxa, tanto en el pasado  como  en las reuniones presentes.

Las Personas no existen la una sin la otra, sino la una con y en la otra, condicionandose mutuamente en el seno de las procesiones a partir del Padre. Cada hipostasis o Persona Divina vive una vida Trinitaria

Existe toda una vida trinitaria  de las Personas en la unidad de la sustancia divina que es el amor. Y aunque el Eapíritu no sea el Hijo, es el Espíritu del Hijo, él suscita un ser en María que sera llamado Hijo de Dios y que será donado a los cristianos, para ser hijos de Dios por la gracia.

El Esíritu extienden los beneficios que Dios ha realizado, nos ha dado a Jesús, y universaliza este hecho único, centro y cumbre de la Iglesia

 

Más importante que hablar del Espíritu Santo es vivir de él, en un contexto de oración. Se implora su venida como un visitante, porque en el fondo de nuestro conrazón todos los hombres lo anhela  porque a él se deben las inspiraciones para nuestra vida espiritual: El es la fuerza qwue dinamiza y llena de dones nuestra existencia y por último es el huesped que si viene entra para quedarse en nosotros  definitivamente.

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